Comentarios

* "He aquí una película que es una fiesta."
Cynthia Sabat, facebook 17-04-17

* "La película saluda con amor a un fulgor que por fin deja de ser difuso." 
Juan Manuel Domínguez / Catálogo del Bafici

* "Uno de los documentales más vivos vistos en el último Bafici."
Leonardo D'Esposito, Museo Nacional de Bellas Artes

* “.. es como el feliz, libertario dibujo de un niño hecho por la mano de un viejo experimentado pintor chino y sabio."
Fernando Birri, maestro cineasta y poeta.

Fecha: 07-jun-2017

“ACHA ACHA CUCARACHA: CUCAÑO ATACA OTRA VEZ” de MARIO PIAZZA

“En art, la libertè avant tout”, supieron escribir Breton y Trotzki en los años del exilio mexicano de Trotzki (década de los 30, 40…). Nada más actual para resucitar esta fantasmagoría poética y política tomadas de la mano que ver (ver o soñar o delirar?) ”Acha acha cucaracha: Cucaño ataca otra vez”, el actual film (film o sueño o delirio?) de Mario Piazza (Cucaño: grupo de arte experimental instantáneo rosarino anios 70, 80 dictatoriales).

Sí, sí, nuestro querido Mario Piazza, tímido maestro –dos veces maestro, maestro de vida y de poesía- quien desde el rincón rosarino desde el cual su incesante imaginación se esconde (ejemplo de una vida rigurosa y cartesiana entregada al cine) que aquí rompe los lìmites de la imaginaciòn y recupera aquella experiencia única e iluminante que transgrediò las sombras de la dictadura de los años 70 y 80 y como una pedrada astral rompió el falso juego silencioso de un arte (arte?) ciego, mudo y paralìtico. Su último film “Acha acha cucaracha: Cucaño ataca otra vez” es como el feliz, libertario dibujo de un niño hecho por la mano de un viejo experimentado pintor chino y sabio.

Una vez más, Mario (y sus fieles amigos del circo sentimental de Leticia Cossettini, Mónica Chirife y los nietos de Cucaño) volvían a ser precursores de un cine, de un arte, de un mundo que vendrà.   

Fernando Birri


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La cosa es que empieza el #BAFICI y no tengo casi nada visto. Este año casi que no puedo recomendar nada... excepto esta película documental de Mario Piazza, uno de los grandes (y secretos) cineastas del cine de lo real... he aquí una película que es una fiesta: "Acha acha cucaracha: Cucaño ataca otra vez", tal su extraño nombre, me sacó de la ignorancia total acerca de un grupo de locos rosarinos que entendieron el arte como resistencia y, a finales de la dictadura militar, tomaron el espacio público POR ASALTO con su arte dadaísta, INCORRECTÍSIMO e INCÓMODO.
Gracias Mario por este bello y feliz film, pleno de magia, humanidad y salud. Gracias por todo lo que ilumina y nombra.

Cynthia Sábat
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“Ellos crearon una notable obra colectiva, efímera pero sustancial, que fue la respuesta más cabal que algún joven podía dar y darse a sí mismo en épocas de extrema represión de las expresiones más auténticas y diversas.” Así define Mario Piazza, el director de este documental, a los Cucaño (1979-1982), el colectivo de artistas rosarino. Con cariño, Piazza decide mostrar no tanto su huella sino los surcos que su resplandor generó. Para ello habla con integrantes improbables, como El Marinero Turco (historietista, parte de ambas Fierro) o Mc Phantom (nuestro Larvelle Jones). Registros en Super 8, anécdotas de otros momentos y otros ideales, reconstrucciones de intervenciones y pasos nuevos en lugares que ya no existen: la película saluda con amor a un fulgor que por fin deja de ser difuso. 

Juan Manuel Domínguez / Catálogo del Bafici
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Uno de los documentales más vivos vistos en el último Bafici consiste en el registro caótico y rico de la experiencia de Cucaño, un grupo de arte experimental que decidió mover esquemas en los duros años de la última dictadura. Jóvenes muy jóvenes, se dedicaron a la plástica, la poesía y el arte instantáneo en plena calle cuando el clima opresivo y oscuro se había vuelto costumbre. La película contiene una cantidad de material de archivo, registros urgentes e inmediatos de aquellas actividades que unían la diversión al desafío. Ese material, por sí mismo, es una obra de arte, un constante work in progress. Pero la película no se detiene ahí ni es solo la celebración de un momento perfecto y perdido: es también la historia de qué sucedió con los protagonistas, con aquel grupo que fue. Dónde están los jóvenes de ayer y qué permanece de ello. Es decir, la película es también una reflexión sobre el tiempo y el instante, caótica como toda obra de Cucaño, como su obra máxima.

Leonardo D' Espósito / Museo Nacional de Bellas Artes